Nos muestra de una forma sencilla de cómo se debe vivir la docencia aún sin las técnicas pedagógicas, sin las aulas apropiadas, sin los recursos didácticos, pero con un entusiasmo tremendo que apasiona a cualquiera que abraza una profesión, que no se dejan vencer por los obstáculos que se interpone con sus sueños, sus ideales y su meta en la vida. Nos formamos como lo describe Esteve a base de ensayo y error. Investigar y descubrir es lo que tenemos que hacer toda nuestra vida, no importa nuestra edad porque esto es lo que mantiene vivo el interés en la vida y nos permite salir de la rutina.
Me interesó la educación desde que reprobé cuarto año de primaria, ya que no quedé conforme con mi calificación, desde entonces investigaba que es lo que hacía un profesor y siempre estuve atento a todo lo que pasaba en la escuela, siempre soñaba ser profesor. En ese entonces no me preguntaba para que, ni sabía cual era la responsabilidad de un docente solo quería ser profesor. Pero con el tiempo me di cuenta que tenia un problema, era demasiado introvertido, no participaba en ningún tipo de evento.
Desde ahí empezó la aventura de ser profesor. Realice un gran esfuerzo, y después de 28 años de estar trabajando en la SEP me doy cuenta que el tiempo se me hace muy corto y todavía no termino de aprender.
Gracias a esta lectura empiezo a entender mi identidad profesional en la docencia, que el pensar y el sentir es una forma de ver más la realidad de nuestro entorno.
Ser maestro de humanidad, como dice Esteve, es entender el mundo que nos rodea, es hacerse varias preguntas antes de realizar una actividad que se aplicará a los alumnos, es buscar nuestra identidad y ayudar a los alumnos a encontrarla, no ser medievalista, tener sentido de la humildad, entender que somos intermediarios entre la ciencia y los alumnos, que la disciplina y el tener disposición para el trabajo sean nuestra actitud y que mantengamos firmes los valores que una sociedad quiere ver en sus profesores.
Todo esto es un gran reto y un gran compromiso si queremos ser maestros de humanidad.
Tener vocación, es responder con disposición.
Hasta luego compañeros, que tengan éxito.
Feliz día.
Gustavo Delgado

Maestro Gustavo, buenas noches:
ResponderEliminarCoincido en su última frase: "Tener vocación, es responder con disposición".
Buen trabajo, aunque aún falta que ingrese una nueva entrada con el título "Los saberes de mis estudiantes", y pegue la información que rescató del cuestionario que efectuó con sus estudiantes, y que observo nos envío como archivo anexo al foro académico.
Saludos
¡Ser humanos maestros!!!!!! hay que recuperar esta parte tan importante, necesitamos formar seres conscientes de su realidad y capaces de transformarla, que se indignen ante la injusticia y que luchen por el derecho a ser libres.
ResponderEliminarUn abrazo.